Hoy me gustaría hablar del Coltan, el mineral por el que desde 1998 existe una cruenta guerra en la República Democrática del Congo.
Antes de nada os pondré en situación. Se que de geografía africana normalmente no se conoce mucho, así que os dejo un mapita y os explico un par de connotaciones claras, pero que poca gente sabe. La República Democrática del Congo está justo en Centroáfrica, y no es el Congo, sino uno de sus países vecinos. También os aclaro que la Segunda Guerra del Congo, también conocida como Guerra del Coltan, tuvo lugar en este país y no en el Congo. Ahora sí, comencemos.

Mapa de la situación de la República Democrática del Congo
El Coltan es una mezcla de columbita, compuesta por óxidos de niobio, hierro y manganeso, y la talantita, que es óxido de Tántalo, hierro y manganeso. Estos óxidos constituyen una solución sólida de ambos materiales y han pasado de ser una extraña curiosidad mineralógica a piezas claves para el avance de la tecnología.
El 80% de las reservas mundiales de Coltan están ubicadas en la República Democrática del Congo, seguida de Brasil, con un 5%, Tailandia, con otro 5%, y Australia, con un 10% de las reservas estimadas. No obstante, los mayores productores de Coltan son Brasil y Australia.
Con el Coltan se construyen principalmente condensadores de tantalo, que son ampliamente utilizados debido a sus propiedades, tales como superconductividad, resistencia a altas temperaturas y la corrosión o posibilidad de trabajar con él a menores tamaños, que no sólo lo hacen crucial para construir teléfonos móviles, ordenadores, videojuegos, armas inteligentes u otra ingente cantidad de dispositivos electrónicos, sino como material idóneo para su uso extraterrestre en la Estación Espacial Internacional.
Todo sería un gran avance tecnológico y nos alegraríamos por ello si no fuera por todo los condicionantes sociales que han surgido alrededor del Coltan.
La exportación de Coltan ha ayudado a financiar a varios bandos de la Segunda Guerra del Congo, directamente relacionada con el control de este material, y que arroja un saldo de 5,5 millones de víctimas, lo que supone el mayor número de muertos desde la Segunda Guerra Mundial.

Los niños son las primeras víctimas de la guerra del Coltan
Además, milicias vecinas de Ruanda y Uganda, como el Ejército Patriótico Ruandés, han montado un sistema de supervisión de las minas de Coltan, el cual sacan de la República Democrática del Congo de contrabando y cuyos destinatarios finales son EEUU, Alemania, Holanda, Bélgica y Kazajistán. De hecho, cabe destacar que una de las empresas destinatarias es American Mineral Fields, donde George Bush, padre de George W. Bush, tiene notables intereses.
Ruanda, y Uganda, que ha sido acusadas de robo y expolio, no sólo siguen impunes gracias a que sus beneficiarios son grandes potencias mundiales, sino que han tenido financiación económica durante el conflicto y firmaron planes de apoyo y cooperación con Estados Unidos. No sólo se han enriquecido con el tráfico del mineral, además han sido beneficiados viendo como gran parte de sus deudas externas fueron canceladas y desde occidente se les daba publicidad como modelo de desarrollo en la región.
Durante todos estos años la guerra se ha librado entre dos bandos. Por un lado Ruanda, Uganda y Burundi, apoyados por EEUU, Francia, China, el FMI y el Banco Mundial, y por otro Angola, Namibia, Zimbabue y Chad.
La ocupación Ruandesa del este del Congo ha ocasionado que el propio país no sea capaz de explotar sus propio recursos, y su venta sea casi, exclusivamente, por medio del contrabando.

Víctimas de la Segunda Guerra del Congo
La explotación de Coltan no sólo es preocupante por las rencillas entre grupos armados de la región alentados por la vecina Uganda, sino que además, los trabajadores de estas minas sufren un tratamiento de esclavitud y muchos de los yacimientos ponen en peligro los hábitat del gorila, a punto de extinguirse.
Un trabajador congoleño normal gana alrededor de 10$ mensuales. Un trabajador que extrae Coltan gana entre 10$ y 40$ semanales. No obstante, el kilo de Coltan se cotiza a 400€ el kilogramo. El método de extracción es similar al utilizado en Estados Unidos en la famosa fiebre del oro. Los trabajadores de estas minas trabajan en condiciones de semiesclavitud y están en contacto con materiales radiactivos con las mismas características, como uranio, toro y radio entre otros. Es por ello que muchos de estos trabajadores caen enfermos por radiación. Se estima que aproximadamente han muerto 3,5 millones en las minas de Coltan.

Niños trabajando en las minas de Coltan
Algunas empresas de condensadores de tantalio u organismos internacionales como la ONU aconsejan a los compradores de Tantalio que verifiquen su procedencia, y eviten ayudar a financiar las guerras de Centroáfrica. No obstante, debido a los intereses especulativos de muchas otras multinacionales el problema sigue latente en la zona.
Y es que por mucho que nos escandalizamos por la comercialización de diamantes de guerra, existen casos muy similares que no conocemos porque simplemente nuestros gobernantes así quieren. Y mientras, millones de personas mueren para que se fabriquen los condensadores que componen el portátil desde el que escribo este post, él iPod con el que escucho música o el teléfono móvil con el que dentro de un rato llamaré a mi novio.
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February 3rd, 2010 at 1:02 am
[...] La Guerra del Coltan, el “mineral” de sangre http://www.aaliyah.es/?p=1275 por AaLiYaH hace 3 segundos [...]
February 3rd, 2010 at 1:31 am
[...] » noticia original [...]
February 3rd, 2010 at 11:40 am
es triste ver como sigue pasando todo esto una y otra vez, y como se mira hacia otro lado..
lo mejor que podría pasar es que todas estas minas se agotaran, por muy util que sea.. asi que nada, ya que el coltan no es renovable a ver si se termina pronto
August 23rd, 2010 at 5:44 pm
esto es la explotacion del hombre por el hombre de toda la vida donde siempre sufre el mas devil