Esta semana me he leído “El Testamento Maya” y aunque echaba un poco para atrás el hecho de que lo anunciara Iker Jiménez, el libro me ha gustado bastante. No penséis que no he leído más desde mi último post de literatura, me he leído antes de éste “Cuentos de Sangre” (o algo así, corrígeme Andrés) y “La Guerra de los Mundos“, que me gustó bastante y al que no descarto dedicarle un post en el futuro.
Centrándonos ya en “El Testamento Maya“, el libro hay que decir que obviamente es una novela de ficción, pero la historia está bastante curiosa (aunque no deja de ser “típica”), y lo más importante, se hilan datos históricos reales y por mucha gente desconocidos. Vamos, que a parte de ameno culturiza un poco.
La cultura Maya es una gran desconocida para muchos, de hecho no deja de envolverla un sin fin de misterios. Aún llega a ser sorprendente que muchas de sus construcciones demuestran un gran conocimiento de astronomía y matemáticas.
De todos los mitos de los Mayas que nos da a conocer el libro, como es la creación del mundo, en la que se hace especial hincapié, me resultó muy llamativo un dato que tuve que constatar ya que pensé que debía ser una invención.

Templo de Kukulcan – Chichen Itza
Este libro aseguraba que todas las civilizaciones precolombinas dan cuentan de la llegada de dioses reencarnados en seres humanos, es decir, Mesías, con unos rasgos muy característicos para encontrarnos en América y mucho antes del descubrimiento de Colón. Todos los Mesías de las distintas civilizaciones tenían un rasgo común: larga barba y cabellera. No hace falta decir que lo curioso de todo esto es que eran rasgos claramente indoeuropeos, ya que los indígenas mesoamericanos genéticamente no tenían barba.
Además, en la novela incluso se llega a relacionar a estos personajes con otros más mitológicos, como Osiris o Merlín, pero que resultan más bien una invención.
Pues bueno, me decidí a buscar impulsada por mis claras sospechas de que el escritor había decidido cambiar la historia Maya por golpe de gracia y acabé encontrando en la wikipedia (como no) la siguiente entrada:
En esta entrada no sólo se reafirma la posible llegada de indo-europeos a América antes de Colón, sino que se habla más ampliamente de las civilizaciones que hacían mención a mitos muy similares sobre este o estos ancianos con barba e incluye otras aportaciones, como que iban subidos a un extraño animal (en América no había animales que pudieran soportar el peso de un hombre)
Por último cabe destacar que en esos mitos, los ancianos se marchaban una vez que instruían al pueblo y prometían volver de nuevo. Es por ello que en muchos casos los aborígenes americanos se rindieron tan fácilmente ante Cortés, el cual creían, debido a su barba y fasciones, que era un enviado de Kukulcan, Quetzacoatl, Viracocha, Nemqueteba y otros nombres que dieron cada civilización a estos personajes.

Que Windows es el claro ejemplo de cómo no hacer las cosas y de tener agujeros de seguridad como edificios de grandes es una realidad, pero que se pueda crackear una password de Windows en varios minutos y sin ninguna noción avanzada en seguridad resulta insultante.

Ayer Andrés y yo nos reunimos junto a otras 15.000 personas en el Palacio de los Deportes para ver a Oasis.




