Aprovechando que hace poco el blog Historias con Historia publicó una reseña sobre “La Flaca”, me informé un poco sobre esta y otras revistas de corte parecido.
“La Flaca” se publicó en Barcelona entre 1869 y 1876 y se puede decir que fue la propulsora de revistas como “El Jueves”. Es significativo que pese a durar tan sólo siete años se conozcan tantas ilustraciones pertenecientes a esta revista. En mi caso la conocí por medio de mis libros de historia en Bachiller.
“La Flaca” salió como réplica a la revista “La Gorda”, de carácter claramente conservador y antiliberal, y que se publicó por primera vez en Madrid en 1968.
Portada de “La Flaca”
Ya en la portada, la revista nos dejaba claro que era de un corte satírico y crítico. En ella aprecia a la matrona (el estado) y al pueblo (el león) en un estado bastante lamentable.
Os preguntaréis como es posible que una revista que critica la política de forma tan directa en aquella época se pudiera publicar durante seis largos años. La razón fue que justo coincidió con el Sexenio Democrático y principios de la Restauración, por lo que pudo publicarse mientras existió la libertad de prensa.
No obstante, aunque sus autores no fueron llevados a un paredón, la revista tuvo que cambiar constantemente de nombre y pedir en no pocas ocasiones ayudas a sus lectores para que pudiera sobrevivir.

La República española entre el Unitarismo o centralismo (Emilio Castelar) y el Federalismo (José María de Orense)
El gran éxito de “La Flaca” fue, sin duda, las ilustraciones que acompañaban a la revista. De gran calidad técnica serían las que marcarían los patrones de las caricaturas españolas del siglo XIX.
Durante el tiempo que existió, “La Flaca” primeramente se dedicó a realizar férreas críticas al General Prim hasta que tuvo lugar su primera suspensión (1871). Desde entonces comenzó a adoptar otros nombres y con el comienzo de la tercera guerra carlista se mostró claramente de carácter anticarlista y centró todas sus publicaciones en este tema. Con el final de la guerra, “La Flaca” publicó su último número, titulado: “La Paz ¡bienvenida seas!”

Carlos María Isidro (Quijote) y el político antiliberal Cándido Nocedal (Sancho Panza). La jerarquía eclesiástica aparece como telón de fondo.
Otra revista satírica a destacar en nuestro país fue “El Papus”. Se publicó antes que “El Jueves”, la cual si llegó a nuestros días y fue la que inspiró a esta última en su forma de dibujar afeada, su división de contenidos y, sobre todo, su humor ácido.
“El Papus” nació en 1973 y duró hasta 1986. Coincidió con toda la transición y fue suspendida en dos ocasiones durante el periodo que comprende el 75 y 76.
El Papus, para que os hagáis una idea, sería una cosa parecida a “El Jueves” pero con infinita más mala ostia y sin ningún tipo de vergüenza. Es por ello, que en aquellos momentos de inestabilidad, un grupo terrorista atentó contra la sede de “El Papus” matando al conserje Joan Peñalver y produciendo 17 heridos. Desde entonces “El Papus” comenzó a ser mucho menos incisiva y agresiva, dejando de ser aquella revista que arremetía contra los fascistas sin piedad.

A diferencia de lo que ha llegado a mucho público, el grupo terrorista que perpetró el atentado no fue ETA (ya lo he leído en varios sitios) sino un grupo de extrema derecha que existió durante la transición: Triple A (Alianza Apostólica Anticomunista).
Afortunadamente, todo ese talento no se perdió con el cierre de la revista, ya que para entonces la mayoría de dibujantes y guionistas formaban parte de “El Jueves”.
Hubo otras muchas revistas satíricas en España, sobre todo en la época de la transición, como “La Codorniz” o Hermano Lobo (que se ofrece desde 2007 en versión digital de nuevo), pero he querido hablar de las que, bajo mi humilde opinión, fueron las dos más importantes de la historia de este país.
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