Mar 23

Este fin de semana me he animado a leer profundamente sobre el Creacionismo, y resulta que esta corriente de pensamiento es todavía más absurda de lo que pensaba.

El creacionismo cuenta con muchas ramas, pero todas ellas tienen en común que los escritos de la Biblia son reales.

Partiendo de esa base, resulta muy simple refutar todas las teorías de una gente que cree a pies juntillas en una recopilación de cuentos infantiles de hace 2.000 años. Una recopilación escrita por HOMBRES, y que pertenece indudablemente al género de la fantasía o la ciencia ficción.

El hecho de que el cielo se rompa, que el sol se mueva sin seguir la ley de gravitación universal, o que Dios sea tan humano lo deja claro. No cuela que en el antiguo testamento Dios sea un cabrón vengativo (como Zeus o cualquier Dios de la época) y que en el nuevo testamento sea todo amor y perdón. O tiene trastorno bipolar o no es el mismo Dios.

Pero este post va sobre Creacionismo, y pasando por alto el hecho de que la Biblia es un conjunto de relatos de Fantasía tipo Dragones y Mazmorras, centrémonos en tirar por tierra sus conceptos “pseudocientíficos”.

Comencemos por la antigüedad de la Tierra. Según el Creacionismo Clásico La Tierra tiene (Atención al dato) 6.000 años de antigüedad.

Por tanto, Altamira es un producto de nuestra imaginación, ya que es imposible que existan pinturas que pertenezcan al 12.000 a.C. Obviamente, tampoco cabe lugar para teorías científicas sobre el Universo y la astronomía.

Podríamos aceptar esta teoría si hubiera una prueba real de este hecho. La prueba en la que se basa el Creacionismo son las edades de los personajes de la Biblia mencionados en el Génesis.

Luego hay visiones más light sobre este dato. Muchas ramas del Creacionismo, viendo que afirmar los 6.000 años de antigüedad de nuestro planeta era cuanto menos una forma muy mala de captar seguidores, adaptaron la Biblia a la realidad, aunque no del todo bien.

Entre las múltiples ideas que apoyan que La Tierra es mucho más antigua explicaré un poco por encima las más importantes.

Creacionismo de la restitución: la vida se creó de inmediato en una Tierra antigua preexistente. Esto me crea dudas. ¿Para qué tienes un planeta tanto tiempo sin nada y luego, de repente, creas la vida? A ver si al final Dios no va a tener un plan Inefable y creó la vida por simple aburrimiento.

Creacionismo del día-era: Esta rama me encanta. Según estos, La Tierra fue creada en 6 días, eso sí, cósmicos, que no medían igual que los utilizados en nuestro planeta y que podrían incluso durar varios cientos de miles de años. Lo siento, pero de ser así Dios era jodidamente vago. ¿Un tío omnipotente y omnipresente puede hacerlo mejor no? Enserio, esta idea es una fumada como una loma de grande, me imagino a un cura fumadísimo diciendo “oye tío, pero eso de los 6 días es una auténtica estupidez, no hay por dónde cogerlo”, “buah tío, ¿y si nos inventamos la duración de los días? Podríamos llamarlos..mmmm… ¡días cósmicos, eso! Y decir que duraban mucho tiempo”.

Y luego tenemos las ideas más suaves, o diría que más manipuladoras, por las que se acepta las cosas tal como son, pero dicen que todo se debe a la intervención directa (en el caso del diseño inteligente) o de la voluntad (creacionismo evolutivo) de un ser superior.

Las afirmaciones en las que basan estos personajes para defender sus creencias y tirar por tierra la teoría de la evolución son las siguientes:

La evolución viola (como los curas) la primera ley de la termodinámica. Empezamos mal confundiendo croquetas con petardos. ¿Qué tiene que ver el Big Bang con la evolución?

La evolución viola la segunda ley de la termodinámica. Pena que esta ley se aplique a sistemas cerrados, y que el Sol es parte de nuestro sistema.

No hay fósiles de transición. Para empezar, los hay. El problema es que un creacionista no puede ser informático, porque no entiende el concepto de árbol, y ve la evolución como una jerarquía en modo Lista. Un fósil de transición no tiene que ser un elemento perfectamente intermedio entre dos grupos de organismos. A ver si entienden de una vez que la teoría de la evolución no sostiene que nosotros provengamos del simio, sino que tuvimos un antepasado común del cual surgimos ambas especies. Ese antepasado común existe y hay fósiles de él.

Que la evolución sea espontánea tiene una probabilidad tan baja que debe haber sido diseñada. El problema es que hay que saber calcular las cosas como son, que quedarse en el tema de probabilidades independientes de Estadística es inútil hasta para aprobar el examen de mi facultad, así que imaginar lo bien que va para teorizar sobre la evolución. No se evoluciona de repente, como si fuéramos setas, sino que hay cambios graduales que se mantienen y esto hace que la probabilidad de cambio sea mayor. Aparte, tampoco podemos obviar que la evolución no es aleatoria. Lo son las mutaciones, pero no la selección natural.

También afirman que la teoría de la evolución, como toda teoría, no puede ponerse a prueba y por tanto es cuestión de fe. ¿Entonces a que se deben la cantidad de razas de perro que existen hoy en día y que provienen todas ellas del Lobo Gris? Ah bueno, que según vosotros Dios creo, aparte de a Adan y Eva, a un caniche, un labrador, un Golden retiever, un Rottweiller… y así hasta al perro palleiro.

Por último, otras de sus premisas es que las mutaciones son perjudiciales. Una vez más obvian la selección natural. Las mutaciones perjudiciales mueren y sólo quedan las beneficiosas. Ejemplos de mutaciones beneficiosas son la resistencia de las bacterias a los medicamentos, o de los insectos a los insecticidas.

Basándose en esas creencias, que ya he tirado por tierra (y eso que de biología no estoy muy puesta) afirman, por ejemplo, que los fósiles son obras de Satán para confundirnos, o que la extinción de las especies, de aceptarse, fueron debidas al Diluvio Universal. Por tanto, los seres humanos pastoreábamos Dinosaurios, y su extinción fue algo tal que así:

  • Tiranosaurus Rex: Buenas Noé, que vengo a que me metas al Arca, que me han dicho que va a caer una gorda.
  • Noé: Rex, tu no que no cabes.


Y diréis, coño Mar, vale que son muy tontos, ¿pero por qué dedicarles un Post? ¿Acaso no son también absurdos los miembros de la Flat Earth Society o la Iglesia Maradoniana? Claro que sí, a mí como si se dedican a tirarse por acantilados, cada cual es libre de creer hasta en monstruos de espaguettis voladores.

El problema surge cuando un país del primer mundo (económicamente hablando, que no culturalmente) como Estados Unidos tiene un 47% de personas que cree que Dios creo La Tierra en 6.000 años y que plantó a Adan, Eva, los dinosaurios y los Golden Retriever en el Edén. El problema surge cuando se hace a niños estudiar estas patochadas, echando de lado a la teoría de la evolución, que sí que tiene un carácter científico.

La teoría de la evolución plantea el método científico. El método científico nos ayuda a ser objetivos, rigurosos y a tener un carácter crítico con todo lo que nos rodea. Gracias al método científico, hemos podido llegar a la luna, o podido crear órganos con células madre.

El problema es que ciencia y religión nunca pueden ir unidas. En la ciencia se intenta saber más, la religión te castiga si lo intentas. Sólo hay que ver una gráfica del avance científico y tecnológico del ser humano con respecto a la historia para darte cuenta que la iglesia no hace más que perjudicar el avance.

Nosotros mismos somos un claro ejemplo de evolución. No aceptarlo es no aceptarse a uno mismo.

Feb 19

Hoy voy a dedicar este post a la fantasía, pero no a la fantasía pura, sino a criaturas que pertenecen a este mundo pero que esconden algo de real en su existencia. Este primer post se lo dedico a los dragones, y más adelante hablaré de otras criaturas de fantasía que también pueden esconder algo de real detrás de ellos.

Algunos, los que me conozcáis, estaréis pensando que el Divinity II: Ego Draconis (¡qué juegazo!) y la saga de El Legado (Eragon y compañía) me han pegado muy duro. No obstante, este post tenía pensado subirlo desde hace ya meses, pero digamos que he necesitado un empujoncito para animarme con él.

¿Por qué me llaman la atención los dragones? A parte de porque son seres mitológicos que me fascinan, me resulta curioso que aparezcan referencias de ellos en la mayoría de culturas.

Por norma general el dragón es pintado como un dios o un guardián. Son seres poderosos y en muchas culturas poseen una gran sabiduría. Suelen representar diferentes símbolos en culturas o religiones de todo el mundo.

En las culturas occidentales se deben al contacto con cocodrilos, caimanes y el descubrimiento de esqueletos de dinosaurio.

En la cultura china, el long (dragón en chino), es usado en los nombres de las nuevas especies de dinosaurios encontrados por arqueólogos. Algo parecido al sufijo “Saurus” que usamos en occidente.

Es muy interesante en que en la mayoría de culturas aparezcan y que hayan muchas similitudes entre ellas a la hora de explicar a estos seres, pese a no haberse comunicado unas con otras antes de que surgiera el mito.

La explicación se puede deber principalmente a la cantidad de fósiles de dinosaurios existentes en todo el mundo. Aun así, ¿Por qué todos vuelan y tienen rasgos en común?

En todas las culturas son animales que se fusionan de una forma armoniosa con el medio donde se encuentren, son las criaturas más bellas que se describan, y son una simbiosis perfecta entre fealdad y belleza. Son animales divinos.

El simbolismo fundamental del Dragón es la lucha. Luchan contra héroes y dioses y, por tanto, asumen dos papeles, el de devorador y el de guardián, que tienen una sola raíz: ser cósmico cuya acción implica la vida o muerte de un orden universal.

No obstante, existen claras diferencias entre dragones de diferentes culturas. Por ejemplo, los dragones chinos, japoneses y coreanos son benévolos, mientras que los occidentales y persas, en cambio, se consideran malévolos. Aun así, esto ha variado y no ha sido algo fijo en cada cultura. Por ejemplo, los romanos, que son un exponente claro de occidente, consideraban a los dragones como un símbolo de poder y sabiduría.

Físicamente también existen diferencias. Los dragones asiáticos, son marinos, no escupen fuego ni tienen alas, pero vuelan gracias a la magia. Son considerados como símbolo de buena suerte, fortuna y prosperidad. De hecho, son el símbolo imperial de Japón.

La mitología occidental es otro cantar, ya que como he dicho, los dragones son fundamentalmente malvados.

En las mitologías germanas y vikingas los dragones eran seres malvados, que se alimentaban de humanos. También eran reencarnaciones de dioses malignos, como en la cultura eslava.

Los cristianos heredaron la idea hebrea del dragón, que aparece en el Apocalipsis. El dragón simboliza al pecado y al mal, y siempre suele aparecer bajo los pies de santos, lo cual simboliza la victoria del bien sobre el mal.

Para los celtas era una divinidad del bosque que podía ser controlada por los magos. Era además un símbolo de soberanía. Los romanos, como ya he mencionado también, veían a los dragones como seres que encarnaban la sabiduría y el poder.

Por otra parte, culturas como las precolombinas también se puede decir que tuvieran sus propios dragones. Si asumimos que etimológicamente serpiente y dragón es lo mismo, podríamos decir que el coalt no es otra cosa más que un dragón.

Los dragones mesoamericanos son acompañantes de dioses, a quienes ayudan en sus deberes. Físicamente los dragones de estas culturas tienen forma de serpiente, plumas y la capacidad de volar. Un claro ejemplo sería, Quetzalcóatl o Tezctlipoca.

Se cree que la aparición de los dragones precolombinos se debe a la relación de comercio con otras culturas, de las cuales pudieron absorber el ideal de dragón por medio del Coalt.

Los españoles también tenemos nuestro particular tipo de dragón. El Herensuge es un espíritu demoniaco cuya forma es la de un horrible dragón y que dejaba tras su vuelo un rastro de fuego. Se alimentaba de ganado, aunque a veces cogía humanos para alimentarse de ellos o simplemente para hacerlos enloquecer. Este dragón corresponde concretamente a la mitología vasca.

Referencias:

May 25

En 1938 un arqueólogo austriaco, el Dr. Wilhelm König, revisando el material del Museo Nacional de Bagdad, encontró unos recipientes de cerámica de unos quince centímetros de alto, que contenían un cilindro de cobre. Ésta hoja de cobre estaba soldada con una aleación de estaño similar a la utilizada hoy en día para soldaduras y el cilindro de cobre a su vez se aislaba de la vasija por medio de un tapón de asfalto en su base. También se utilizó asfalto para sellar la apertura del recipiente, y tener sostenida entre el tubo de cobre una varilla de hierro. Esta varilla tenía muestras de haber sido corroída por un agente ácido y el cobre llevaba una pátina azul, característica de la galvanoplastia con la plata.

El Dr. König se dio cuenta rápidamente que este objeto no era un recipiente decorativo para almacenar manuscritos o joyas en su interior, sino una pila.

Ésta pila, junto a otras que fueron también desenterradas en este país, estaban fechadas en la época Partiana, entre el 248 a.C y 226 d.C. Además, el Dr. König encontró a su vez vasos de cobre recubiertos con una fina capa de plata. Realizando una incisión en esta capa de plata se podía apreciar una delgada pátina azul, característica como ya he dicho, de los trabajos llevados a cabo por medio de electrólisis. Estos vasos estaban tasados en la época Sumeria, aproximadamente en el 2.500 a.C. Esto daba a entender que los Partianos habían heredado el conocimiento de la pila por medio de los Sumerios.

Pero quedaban algunas incógnitas sobre estas pilas, como el ácido utilizado para realizar la electrólisis. Es por ello que después de la Segunda Guerra Mundial, un ingeniero en electrónica, Willard Gray, fabricó un duplicado de estas pilas con sulfato de cobre, y ésta genero entre 1 y 2 V. Más adelante, se probó el mismo sistema con zumo de uva o vinagre, es decir, con ácido acético, que era probablemente el utilizado en la antigüedad, ya que es el ácido natural más corrosivo.

Pero esto no queda aquí, algunos estudios apuntan que en Egipto también se podían haber utilizado estas baterías, donde se han encontrado diversos objetos con signos de haber sido plateados eléctricamente.

Otro de los sitios donde el uso de la electricidad pudo ser utilizado a gran escala es en China. En la tumba del general Chu (265-316 d.C.) se encontró un cinto que estaba hecho de una aleación de 85% de aluminio, 10% de cobre y 5% de manganeso. El único método viable es el que más adelante se patentara en el siglo XIX. Este proceso de obtención de aluminio a partir de bauxita es un proceso electrolítico realizado después de que la alúmina se ha disuelto en criolita fundida. Para realizar este proceso químico las pilas de Bagdad resultarían inútiles, ya que se necesita una corriente bastante grande.

Es por ello que nuestra visión de que la creación de la pila fue una invención del francés Volta en 1800 está claramente equivocada, y parece que el Francés, que se llevó grandes honores en vida y después de muerto, con la utilización de su apellido para medir la fuerza electromotriz, tuvo más honores de los que se merecía. ¿Alguien acaso mide en Sumerios en vez de en Voltios? Y es que parece que la ciencia es exclusiva de Occidente, aunque día tras día asía y oriente nos demuestren lo contrario.

Fuentes: